La derrota ante Rayadas para América Femenil ha generado un torbellino de opiniones entre los aficionados americanistas, quienes se dividen en dos frentes: por un lado, algunos defienden al entrenador Ángel Villacampa y su estrategia de juego constantemente innovadora, mientras que por otro, otros expresan su descontento con el estilo táctico y las decisiones adoptadas durante la segunda parte del partido.
Ángel Villacampa sigue siendo el hombre fuerte en el banquillo, pero a las finales parecía que se le complicaba. El equipo tuvo momentos donde sembró miedo entre sus rivales: Scarlett Camberos, Sarah Luebbert y Irene Guerrero fueron fundamentales para mantener la presión sobre Rayadas; sin embargo, en esos instantes clave, la falta de contundencia nuevamente volvió a ser un problema. Una remontada cambiaría completamente su relación con el equipo azulcrema.
