"El Giro es un desafío que siempre ha visto como una carrera nueva, pero con ganas de intentarlo". Esto dice Iván Cortinha, el asturiano ya mayor para correr una gracia que siempre quería probar en el ciclismo.
Movistar le trajo a Cortinha al circo del ciclismo para ayudar o ser el ayudante de dos de sus titulares, sin renunciar a buscar su oportunidad. Este equipo tiene un buen grupo, pero hay algo enojar, es que no tiene la masada de corredores que otras plantillas: sólo 28.
Iván Cortinha se desempeña como muy claro: libertad en las Clásicas y trabajo para el equipo P. El asturiano está a la vista muy apretado. En cualquier momento puede romperse algo, aunque "no le pasa", dice.
Nunca pensó que se le daría la oportunidad de correr para Movistar, al final encontró su sitio en este ciclismo donde siempre se ha visto como de pasajeros.
Un poco antes tuvo la oportunidad de viajar con el equipo por el Tour y las Vuelta.
Sin embargo, hay una cosa en la que tiene alguna preocupación: "El Giro está cambiando, me parece".
