Ediciones que se han encendido las alarmas en Guadalajara: la cuenta regresiva del Mundial 2026 comienza a pesar sobre el torneo debido a complicaciones climáticas y urbanas. El Área Metropolitana de Guadalajara es un caldo hirviendo, con al menos 600 puntos susceptibles de inundación y solo 200 considerados extremadamente peligrosos.
Todo comienza en la estación del tiempo, donde históricamente coincide con una serie de tormentas intensas que hacen vivir a los guadalajarenos días inolvidables. En junio, mes donde se disputarán varios partidos del Mundial, la ciudad prepara el terreno para recibir a aficionados nacionales y extranjeros, pero solo por un momento, porque la emoción pronto daba paso a la consternación.
El principal foco de atención se concentra sobre el Estadio Akron, inmueble que albergará cuatro partidos del torneo. Los expertos de la UdeG advierten que las lluvias intensifican durante la tarde y noche, en horarios donde las multitudes más grandes se mueven hacia los encuentros.
En los últimos años, Guadalajara ha sumado entre 30 y 40 nuevos puntos de inundación cada año. Esta situación es complicada para la movilidad urbana en temporada de lluvias, por lo que muchos expertos consideran que el problema no se puede resolver solo con la simple evacuación de agua.
Las recomendaciones ofrecidas por los especialistas incluyen acciones estructurales y urbanas profundas. Se habló de limitar la urbanización en zonas altas, implementar sistemas de infiltración pluvial, construir parques esponja para absorber grandes cantidades de agua, crear vasos reguladores, gaviones y reformas legislativas que obliguen a estudios de impacto hídrico más estrictos.
El Mundial 2026 no solía ser tan complicado. El evento internacional representa la última oportunidad para resolver estos problemas una vez y por todas.
