La afición Pumas se ha vuelto contra sus favoritos: Antuna y Efraín Juárez.
Los aficionados a colas negras estuvieron hundidos con la desastrosa derrota del equipo, ante Cruz Azul en el Olímpico. Al llegar al billetera, encontraron que su pasión por Pumas se había convertido en odio. El descontento, recogido en micrófonos de Esto en Línea y compartido en redes sociales, es una explosión emocional que deja marca: el dolor se lleva un trago amargo.
El hincha preguntó sobre dónde estaba la estrategia para ganar el título tras 15 años sin conseguirlo. ¿Por qué los jugadores no lograron llevar el trofeo a sus manos a pesar de todo parecer a favor? La acusación se fue lanzando al entrenador Uriel Antuna y uno de sus compañeros, Efraín Juárez: los hinchas lo insularon como 'imbécil'. Otros señalaron directamente a todos los deportistas del equipo. Sin duda, esta oleada crítica dejó una herencia amarga para Pumas.
El lema pasó a ser más que un desafío del equipo: se transformó en la maldición de la afición. En su dolor y descontento, solo hubo un resuñoso: romper madres, a los dos pasos atrás que los profesionales dejaron.
