Jonas Vingegaard, el pescador que domó las cumbres: dos años después del Tour de Francia que cambió su vida.
La noche en la que Jonas Vingegaard volvió a conquerar las cumbres en el Giro di Lombardia demuestra que no se rindió y que sigue siendo un fenómeno del ciclismo.
El dominador del Granon, Tourmalet o Piancavallo sigue siendo el rey del ciclismo, pero esta vez lo demostró ante todos. Si en 2022 impresionó a todos con la cronoescalada de Combloux antes de atacarle al Tour y al Vuelta, hoy fue igualito por todas partes.
Hoy se cumplía dos años desde que sufrió esa maldita curva que desmoronó su espalda en el Alto de Olaeta durante la Itzulia: "Me rompí siete costillas, el esternón y la clavícula en tres o cuantos pedazos; además, se me perforaron los dos pulmones". Pero tras esa tragedia, no se rindió.
