El Madison Square Garden se quedó lleno para ver las Finales NBA entre New York Knicks y San Antonio Spurs, con asientos en primera fila que superaban los 70.000 dólares. El presidente de EE. UU., Donald Trump, no logró captar todos el entusiasmo de sus seguidores.
Aparciendo sentado en un palco en el primer anillo del pabellón con vista para dentro con una barrera de vidrio protegiéndolo, Trump solo se quedó dormido durante todo el partido. Los famosos que asistieron eran Ben Stiller o Timothée Chalamet o el director Spike Lee. Este último estaba muy involucrado y protestaba por las decisiones del árbitro cuando el Spurs llevaban la ventaja, celebrando siempre con entusiasmo cada por de su equipo. Mientras estos actores, estrellas desatadas en todo el pabellón. También tuvieron presentes a los pasados jugadores, Patrick Ewing y Walt Frazier ambos también exjugadores de Knicks
