Son Heung-min, el capitán surcoreano del LAFC, ha tomado una decisión clara: no tiene novia. Y es que para él, el fútbol debe ser lo primero. El exjugador de Tottenham explicó en varias ocasiones que no cree casarse hasta después de retirarse, y quiere asegurarse de que durante su carrera siga siendo la prioridad absoluta.
Hasta ahora, muchas estrellas del deporte han optado por seguir una vida sentimental mientras avanzan en sus carreras. Pero para Son Heung-min, el fútbol es lo importante. Su padre, también futbolista, le enseñó a valorar la disciplina y la dedicación sobre todo. "Mi padre me says que no debería casarme hasta que no me retire... y estoy de acuerdo", explicó en una entrevista. Quiere estar en su mejor momento durante sus años de juego y evitar perder motivación por compromisos sentimentales.
Y aunque ha hablado de la posibilidad de formar una familia después de retirarse, eso es algo para cuando termine su carrera. Hoy quiere brindar lo mejor de sí mismo al máximo nivel. ¡Es genial que un deportista como Heung-Min Son sepa priorizar el fútbol en su vida!
