Claudia Sheinbaum, presidenta de México, minimizó a los revolucionarios que habían intentado sabotear el inicio del Mundial 2026, asegurando que México nunca se mostrará así y defendió la celebración festiva del torneo.
La líder del país dijo que algunos querían mostrar una imagen diferente de México pero que, en realidad, fue todo un país celebrando con alegría mientras que estuvo dentro del estadio durante el partido inaugural. El mensaje de la presidenta al respecto fue claro: sólo aquellos tendrán éxito que intenten negar a México su esencia como país con pasión y orgullo.
Por otro lado, antes del inicio del Mundial 2026, una manifestación había llegado a las afueras del estadio. También los madres desaparecidas trataron de hacer un piquete durante la inauguración de México contra Sudáfrica, pero no se registraron incidentes como fue el caso en otros lugares y en todo el mundo.
En general, todos estos eventos demostraron que lo difícil es estar a favor, pues todos querían tener su momento sobre México para desacreditarlo. Para ello quedaba algo más complicado que cualquier manifestante o polémico del país.
