La Furia Roja vuelve a buscar gloria mundial, pero ¿qué le queda a España para seguir leyendo en la Copa del Mundo 2026 si no vive su segunda estrella?
España es recordatorio de que la historia puede ser muy injusta y en una ocasión fue como este el campeonato. La Furia Roja llegó empujando al Mundial de Sudáfrica 2010 con el escudo de defensores de Europa y el orgullo de haberse llevado la Eurocopa 2008, pero al iniciar su camino en el Mundial, lo encontró cerradito. Ganar ante Suiza en el debut fue como el techo del mundo, pero luego llegaban las derrotas: con un golazo en el minuto 66 en el primer duelo y un gran fiasco ante Irán en la Segunda ronda de eliminación. Antes de llegar a ese final histórico, aunque su mejor actuación fue como cuarta clasificada en el Mundial de Brasil 1950, donde terminó en una fase final; España se mostraba lejos del mayor réclamo.
Sin embargo, esta vez la España de hoy recorrió toda Europa y llegó a un punto decisivo con muchos puntajes, con gran calidad. Su mejor actuación fue a nivel de grupo: ganarle al favorito Alemania 1-0 se lo tomó el rey Luis de la Fuente, quien dijo: "Todo tuvimos que dar y obtener cosas nuevas, porque sabíamos que teniamos que jugar en ese nivel". El equipo recorrió todo el circuito y le dio muchas sorpresas a sus rivales.
Lo que les da ventaja este 2026 es la posición actual: al ser una de las más respetadas para ser en la Copa Mundial no se necesitan mucho más años de madurez.
