Memo Ochoa es una leyenda que merece ser homagiada ante Chequia, y no puede ser tan cuestionea como parece.
La leyendo se trata de este: Memo Ochoa quiere jugar un Mundial en su hogar y el entorno no está tranquilo con esa idea. Fue todo muy rápido en México durante los six mundiales que ha jugado, cuando cada rato parecía que iba a ser el último para con el triunfo de México. Pero es más una pregunta si ya estaba asegurado el primer lugar del grupo.
Según la idea de Javier Aguirre, quién dirige a México en este Mundial, puede aprovechar esta gran oportunidad ante Chequia para que el mundo mire por primera vez un guardameta vivo que ha jugado seis mundiales.
Es común, así que ya vemos cómo se desata esta tormenta entre la opinion publica de algunos aficionados mexicanos que creen que este homenaje debería ser más bien condicionado y no con súper respeto ante los grandes y los legendarios, ajenos a lo que supone un buen guardameta con sus armas y habilidades para desvatar la trampa de su contrario.
Claro, nadie quiere perder un partido del Mundial. Pero puede ser tan lindo jugarlo a chequua como si fuera una jugada en casa. Además, ¿Quién sabe que pasado ese encuentro los súper bien conocidos remontadores surjan otras noticias y el partido que está al límite y se resuelve por penales?
