La traición de Julián Álvarez se ha tomado a mal contra el Atlético de Madrid, y los peñas del club han saliendo como peregrinos. Los cómicos lejanos (no lo vamos a llamar "pueblos", que sí es un término más propio para España) compiten con Julián en la premió de ser el peor actor de 2.0.
El propio club ha salido al toro en contra del jugador, por las armas no hay. En un comunicado se habla de que “está demostrando ser un niñato malcriado... con menos capacidad de reflexión que un adoquín”. Pero el más gracioso es él mismo. Se le ha dicho incluso que está como Courtois, en la misma traidoría.
