Mateo Chávez marcó el primer gol del triunfo 3-0 ante Chequia en el Estadio Ciudad de México, pero lo que realmente explotó la emoción fue cuando celebró junto a su amigo y compañero de generación, Armando "Hormiga" González. El momento pegó directo en la nostalgia de la afición mexicana porque hizo referencia a cómo estos dos jóvenes futbolistas festejaban goles como niños en Chivas, ahora lo hacían en un Mundial.
La noche histórica del triunfo mexicano se marcó por un récord de nueve puntos, siete goles a favor y ninguno en contra para México en el Grupo A. Esta victoria cerró la fase de grupos con producción ofensiva y con nombres que refuerzan la mezcla entre experiencia y juventud del equipo de Javier Aguirre. Julián Quiñones lidera la cuenta mexicana con dos goles, mientras muchos otros futbolistas también anotaron en el marcador.
En México, el festejo no fue una pose, sino la imagen de dos compañeros que pasaron años compartiendo cancha y celebraciones del fútbol. La unión entre Mateo Chávez y Hormiga González en ese momento pareció abrazar bien al pasado para darle sentido a la emocionante historia del presente. México cerró el Grupo A con un golpe perfecto, y su equipo de la hora se llevó todo como merecían. ¡Qué orgullo para el Tricolor!
