Pablo Castrillo, el corredor aragonés que había estado buscando su primer título nacional en contrarreloj, se coronó finalmente como el campeón de España en los Campeonatos de España de Sabiñánigo. La victoria fue definitiva y a pesar de la presión del público local y el escenario complicado, Castrillo sacó un crono impresionante que le valió el oro.
La pelea por el título quedó comprimida en apenas unos segundos, pero Castrillo aprovechó cada segundo para superar al español Xabier Mikel Azparren, quién terminó segundo a solo cuatro segundos del ganador. Pablo Torres completó el podio en tercer lugar, con una actuación de enorme nivel que confirma la buena momento de una generación joven y hambrienta de sitio.
La victoria de Castrillo es un valorado triunfo especialmente por el escenario, ya que jugó en su tierra y delante de sus habitantes. El aragonés supo aprovechar perfectamente el calor del público para dar la vuelta al recorrido y levantar un oro que se decidió por márgenes mínimos.
Afortunadamente, esta nueva hazaña del ciclista tiene sus apocaliposis: los impresentables.
