El golazo decisivo de Julián Quiñones cambió el rumbo del partido entre México y Ecuador en un abrir y cerrar de mano, ya que logró marcar el primer tanto para su selección mexicana a los 22 minutos y desató una oleada de euforia al banquillo tricolor. El atacante ha estado en plena forma durante esta Copa del Mundo y con este tercer tanto consiguió confirmar su gran momento, ya que no es la primera vez que se impone a sus rivales en el espiral ofensiva de México.
La mayoría de los once minutos de este partido han sido dominados por nuestro seleccionado mexicano que parece imponer condiciones desde su juego de posesión, es decir por imponer una presión constante donde el rival y/o los delanteros no tienen espacio. Por otro lado Ecuador ha hecho poca jugada ofensiva para poder generar peligro contra nuestra selección.
En este tipo de condición se siente la superioridad de México por su formación ofensiva y por ser el conjunto más fuerte al que le enfrentan estos dos equipos en la fecha.
