La eliminación de Ecuador con la Selección Mexicana ha puesto bajo la lupa el gran problema logístico del Mundial, más allá y específicamente el impacto que tiene el viaje en los futbolistas, que luego su aparición y recuperabilidad post-partio. Los once horas del viaje se convertirán en una potencial denuncia sobre cómo se está manejando la preparación durante este torneo. La pregunta es, ¿a qué punto comienza el viaje a condicionar un partido?
