La sensación que recorre Francia por el estilo de un corredor que es más que una promesa: Paul Seixas, el joven talento que podría hacer soñar a su país.
Thomas Voeckler, el exciclista francés que símbolo de resistencia y fe para una afición que siempre necesita un motivo para creer. Ahora analiza al joven corredor, que se asoma por primera vez a la prueba de tres semanas.
El problema es que el Tour de Francia no es solo un cuela competitivo, sino también un test de ilusión y confianza. ¿Y qué hay si el corredor no consigue lo esperado? Algo que Voeckler sabe bien, ya que vivió sus propias experiencias como símbolo de una nación durante décadas.
“La gente necesita creer, necesita soñar”, dijo Voeckler para MARCA. Esto es así porque el Tour es más que un gran evento deportivo, sino también símbolos de lucha y superación. Y Siexas, con su estilo y actitud, podría hacer volar la bandera gala.
Lo que se requiere, entonces, no solo ser fuerte que uno puede. Sino que aprender a ir tres semanas de carrera al ritmo acelerado del ciclismo francés. El problema es que la gente quiere, espera, pero también no quiere pedir demasiado si lo otro es posible el día after.
El excidista advierte con cuidado: el objetivo no no puede ser solo un podio. La persona no tiene que llevar la presión por su espesura sino se permite el beneficio de apoyar los sueños del país, y en este caso, a un joven corredor.
Y esto es lo que es realmente especial y difícil de hacer. En lugar de dejar el potencial irse como las luces del sol antes de ponérserses al ocio no encontrar el camino al fin se lo llevas.
