Mientras el Tour de Francia estaba en llamas, con Tadej Pogacar cediendo el maillot amarillo por estrategia, el noruego Traeen se convertía en la historia inesperada del día en Foix, capital de la provincia de lo Rodano. El Uno-X Mobility corredor, un hombre sorprendente ante la adversidad, terminó cuarto, pero el verdadero show fue él y su novela más emocionante: superarle a las circunstancias y alcanzar momentos sobrenaturales del deporte. Traeen pasó por pruebas incardinables. En este caso, se venció el calor y el cansancio con una sola idea.
En ese clima extremo, donde otros corredores habrían pensado en abandonar la carrera, Traeen logró un feo triunfo. Mientras muchos luchaban a sus gritos por agua, la solución era encontrar si estaba bien en el momento para acercarse. Su estrategia se convirtió en su única libertad frente al veredero que se cerraba sobre él.
El día de su vida mejor, este noruego, traído de las tinieblas por una enfermedad testicular al amarillo Tour -después quedanza 15 minutos- no desaprovecha la oportunidad para perseguir sus sueños. La decisión de ir al maillot amarillo se desenfundó, con un buen dos en el día: el gran favorito cedió por estrategia y el noruego sorprendiente aprovechó todas sus ganas de reírse de las situaciones adversas que lo habían pasado por señor.
