El equipo Red Bull-BORA ha puesto el Tour de Francia patas arriba por un motivo curioso. El director deportivo Patxi Vila explicó que "hemos decidido darle la vuelta a todo" para evitar malas suertes, y literalmente lo hicieron. En la salida de la decimotercera etapa, los autos, logotipos y equipación del equipo aparecieron completamente invertidos.
Según Vila, el objetivo era precisamente espantar cualquier posible mal augurio. De hecho, el técnico español aseguró que no tenían miedo a provocar el efecto contrario. "Es para que no dé mala suerte", explicó riendo. El equipo incluso transformó toda su identidad visual durante una jornada.
Pero no solo el equipo se vio afectado, también el amuleto familiar de Patxi Vila. En el vehículo del equipo lleva un pequeño muñeco llamado Pedro, un regalo de sus dos hijas. El muñeco se ha convertido en un acompañante inseparable durante el Tour.
Los aficionados y el resto del pelotón no pudieron quedar callados ante esta iniciativa. En fin, cualquier ayuda en la lucha por el podio parece válida aunque sea colocando el mundo del revés.
