Tadej Pogacar sigue demostrando que es el hombre del momento en el Tour con su victoria en el durísimo Col du Haag, la segunda etapa de este año.
El esloveno se lanzó sobre la bicicleta a siete kilómetros de llegar, después de ver cómo Jonas Vingegaard y Tim Wellens trataban de recuperar las ganancias del grupo que había dejado atrás. La diferencia con el danés se disparó en unas pocas hectometros, pero Pogacar se aseguró de que nunca volviera a ser lejos del podium. Del Torre se coló en segundos para conseguir la segundo y se vengó del español Juan Ayuso.
El español salió de buenos ojales pero en el tramo final donde atacó, ayuso se desgastó algo, lo que tuvo consecuencias a su ritmo. Su capacidad es impresionante como atacante y cuando se pone a luchar contra a pesadilla, no se detiene.
La idea de los espectadores debe de ser una: que en uno solo movimiento Pogacar se hace millonario porque ganó esta etapa.
Siempre habrá quienes argumenten la sostenibilidad su victoria si hubiera tomado drogas, y aquí hay gente que está dispuesta a pensar en eso.
