José Vilariño, el hombre que está consiguiendo cosas de las que ni siquiera es consciente, ha llegado al Tour de Francia para dar el gran golpe final en su carrera como fisioterapeuta del Caja Rural-Seguros RGA. Con 25 años de experiencia, Vilariño ha trabajado con algunos de los deportistas más reconocidos del país, desde futbolistas hasta atletas y ciclistas. Su especialidad es hacer que las manos sean sus mejores máquinas para curar lesiones y mejorar el rendimiento.
El Tour de Francia es otro mundo para Vilariño, cuya etapa más corta y temporal en comparación con los Juegos Olímpicos o un Mundial puede parecer inmensa. De hecho, Vilariño tiene que adaptarse a trabajar a cuatro horas de carretera hasta el alojamiento cada día sin descanso, lo que aumentó la tensión física y mental y requiere una especialización y dedicación al máximo.
El secretario de trabajo del Tour no es otro fisioterapeuta pero otros profesionales del sector. El principal objetivo de Vilariño era realizar un masaje suave y una osteopatía para que el cuerpo ciclista vuelva a su biomecánica correcta. También ha incorporado el uso de ecógrafos como herramientas innovadoras en la especialidad del fisioterapeuta, capaz de localizar de manera precisa el origen de una molestia.
No se trata únicamente de aliviar al ciclista después de una raza agotadora. El objetivo final es asegurar que las condiciones físicas sean tales para hacer que puedan levantarse sin dolor al día siguiente y enfrentar la nueva carrera. Sin embargo, Vilariño cuenta que ninguno de estos métodos de fisioterapia permite llegar a el resultado que se espera: curando enfermedades.
