Muere a los 50 años un medallista olímpico tras brutal accidente en el velódromo.
Un malasuelto de la velocidad lo llevo consigo, y termina como un recuerdo en su famoso velódromo, solo dos días después de alcanzar esa victoria.
A las horas más críticas del atletismo a razón de velocidad, Japoneses y otros corredores se metieron a ganar batallas deslumbrantes, pero la velocidad del viento lo llevó de la vida.
