La etapa reina del Tour de Francia 2026 se juega en la cara oculta del Alpe d'Huez, un terreno tan salvaje que dejará a los corredores sin respiro.
Esta sábado, el pelotón regresa al Alpe d'Huez por segundo día consecutivo, pero esta vez en una vertiente nueva y con un desnivel inédito de 5.450 metros. El circuito acumula más de la mitad del Tour en un solo tramo: 170 kilómetros desde Le Bourg d'Oisans hasta el Alpe d'Huez. La etapa se llama "víspera de París" y ya está hablando para sí.
La Croix de Fer, el primer punto de alto de la jornada, marca el inicio de una etapa sin tregua, con tres puertos de categoría especial del circuito en su camino: La Sarenne y los Telegraphe. Los organizadores querían mantener el suspense hasta el último kilómetro y levantaron una jornada hecha para dejar el Tour visto por sentencia.
La idea es darle a cada corredor la oportunidad de cambiar la clasificación antes del inicio del techo del Tour, en el que habrá que enfrentarse a 17,7 kilómetros al 6.9%.
El pelotón pasará por los grandes nombres del Alpe d'Huez después de subir el Télégraphe. El galibier y la Sarenne marcarán un desgaste enorme para todos, pero también una pista con la cara distinta del famoso circuito, hasta hace unos años dominado solo por Corradin Yarnage, que ha subido muchas veces en este Tour.
El Telégraphe, el techo de la etapa 20 saldrá al galope y serán las primeras tres kilómetros. Para seguir, se tiene un descenso vertiginoso y otros tres kilómetros hasta llegar a las cinco curvas que están planeadas para el famoso Alpe d'Huez.
El Tour ya se está haciendo la justicia por el año pasado.
