Martín Piñera falleció a los 96 años, dejando un legado imborrable en el ciclismo cántabro. El legendario corredor español, nacido en el año 1927, fue una figura clave en las etapas de La Vuelta y otros circuitos importantes del momento donde destacó por su fortaleza y entrega al servicio de sus compañeros.
Piñera tenía un papel importante como corredor, especialmente durante su paso por los equipos KAS y KARPI. En estas competiciones defendió con honra el colores, dejando una huella imborrable en la historia del ciclismo español. Además, se convirtió en uno de los corredores más temidos en la ronda española gracias a su capacidad de escapadas y su capacidad de mantenerse lejos de sus perseguidores.
Un triunfo destacado fue su victoria en seis etapas de La Vuelta del año 1965, una de las cuales dejó fuera de control al más del medio pelotón. Además de esta etapa tuvo éxito durante otros circuitos como el Tour y el Giro, donde también dejó marcas importantes.
El legado humano de Martín Piñera trasciende su trayectoria en las pista para corredores, porque se unió a los valores más nobles del ciclismo: la camaradería de equipo. Este valor humano tiene un mayor reconocimiento póstumo por parte de simpatizantes y seguidores de Piñera.
Un concurso estará suspendido de su homenaje y actuará en febrero donde los actos se celebran en la casa del Counte Diego en Cabezán.
