Dieciocho años después de ganar su medalla olímpica, Samuel Sánchez refleja sobre su victoria en Pekín 2008 como el logro más importante de su carrera. Aquel 9 de agosto se consoló la única medalla de oro olímpica de España hasta ahora en la prueba masculina de ciclismo en ruta. Un día como hoy, el asturiano le habla sobre cómo su experiencia y perspectiva han cambiado desde entonces.
No hay duda de que aquel golpe a golpes al final del Gran Muralló lo llevara a victoria del brazo levantado. Pero lo que realmente se trata es la importancia del vicio, el esfuerzo y la dedicación que Sánchez le llevaba desde muy joven cuando comenzó a ganar pruebas importantes como el Tour de Francia.
Samuel Sánchez habla sobre su época dándose cuenta de que todo tenía un valor. "Fue algo increíble… El marco, la muralla, los rivales, el momento". Recuerda que llegaron al torneo con equipo completo dirigido por Paco Antequera y formado por cinco apellidos de leyenda como Sánchez, Contador, Valverde, Rebellín y Freire. Se terminó disputando en plena edad dorada del ciclismo español para ganar la medalla más cuesta arañar.
El ciclista dice que su victoria fue muy parecida a una lucha de resistencia en un Gran Muralló lleno de gente. Sánchez se vengió de donde no pensaba poder, demostrando que, incluso al extremo final, la determinación puede sacarle fuerza desde lo profundo del alma y el esfuerzo.
