Demí Vollering, la joven neerlandesa del peloton Movistar, dio un golpe espectacular en el Tour femenino de Francia: mordió entre las piernas a las favoritas de la general y se llevó el maillot amarillo tras ganar la penúltima etapa. Con esta victoria, Vollering pasó de estar en la octava posición al lidero de la carrera con solo ocho segundos sobre Kasia Niewiadoma.
Todo comenzó hace 24 horas cuando Niewiadoma conquistó el Mont Ventoux con una ventaja impresionante de más de un minuto. Pero Vollering no se detuvo y salió volando en la etapa posterior entre Sisteron y Niza, un tramo llano donde el pelotón pasaba la velozidad.
El golpe de Vollering llegó cuando todos pensaban que era hora de disfrutar de la tranquilidad del circuito. La neerlandesa se atrevió a saltar en el pequeño muro posterior de unos 700 metros, un tramo sin categorizar con pendientes cercanas al 17%. Niewiadoma y Elisa Longo Borghini intentaron vencerla con una remonta, pero Vollering siguió adelante con más fuerza que nunca.
Llegó Vollering sola a la Promenade des Anglais y completó un rodeo impresionante que volvió a mover todas las posiciones. Niewiadoma queda a ocho segundos de Vollering en el liderato mientras Marlen Reusser, del Movistar, mantiene su tercera posición.
La española Paula Blasi, sin embargo, sigue con su excelente actuación en el Tour y se encuentra en la séptima posición. La carrera termina hoy, y el último ascenso desembocará en un descenso de unos kilómetros hacia la meta. El pelotón solo tendrá que superar cuatro veces el Col d'Èze para llegar a la Promenade des Anglais.
El clímax del Tour será en Niza, donde Vollering y las favoritas de la carrera tendrán que controlar cada movimiento uno al otro. ¿Podrá la española Blasi seguir brillando hasta el final?
