La gran decisión de Curry: renuncia a millones para que los Warriors vuelvan a volar
Stephen Curry, la estrella del Golden State, aceptó cobrar menos por debajo del máximo al que podía haber asumirse como jugador principal, lo que le permitió a la franquicia tener una mayor margen salarial y poder reforzar su plantilla. La decisión de Curry va más allá de una renovación al uso, ya que se trata de un movimiento con un claro componente deportivo y sentimental.
Curry, que encara su decimoctava temporada en la NBA, firmó finalmente una extensión de dos años y 116 millones de dólares, frente a los aproximadamente 136,7 millones que podía haber percibido de haber elegido el máximo. La diferencia ronda los 20 millones, lo que indica un gran sacrificio por parte de la estrella para permitir que su equipo tenga más recursos para competir.
"Este es mi hogar", dijo Curry en el Media Day. "Esto es lo que hemos construido. Esta es una comunidad ante la que he jugado durante toda mi carrera y poder terminar esta historia de la manera correcta es una parte importante de ello". La gran sensibilidad del mensaje explica por qué muchos hayan visto la decisión de Curry como algo heroico.
En conjunto, la nueva estructura de Curry le dará al equipo más flexibilidad para contratar a otros jugadores importantes. Además, este contrato tiene un plazo de cuatro años, que lo llevará hasta 2028-29, y lo que es lo mejor, el jugador continuará siendo una pieza clave dentro del equipo, ya que según él, "todo sabemos, yo incluido" lo cual le dará la oportunidad a los Warriors de seguir competiendo por todo.
Esto también va más allá de un cuestionamiento económico. En efecto Curry dejó pasar esa oportunidad para poder reescribir su historia con el equipo de sus sueños.
