El australiano Matthew ha regresado a quedarse a un paso de la gloria. Tras superar una grave embolia pulmonar y fractura en su brazo, lo que casi terminaba su carrera, el valiente ciclista regresa a conquistar medallas de bronce en tres continentes.
En Montreal el australiano no se quedó sin medalla porque al final del día sólo quedaron dos en cierto podio: él en la segunda posición y Brandon McNulty en primera. Matthews había dado todo pero como ya le tenía una medalla, una de plata, la que obtuvo 11 años atrás.
El ciclista se esfuerzo mucho, durante estos años, para seguir adelante cuando parecía que todo se iba a terminar también él. Se dedicó con su amada esposa en esta etapa difícil y le enseñó sus pasos al final del camino. Pero el ciclismo siempre era lo fundamental.
Para Matthews este logro ha sido posible gracias a una combinación de resistencia, velocidad y visión que tiene un gran valor en sus carreras de ciclismo. Deben ser estos los elementos clave para volver a subir por el podio más importante del deporte: “Resistencia, velocidad y lectura de carrera”, según Matthews.
Tras superar un año marcado por dos embolias pulmonares y una caída que le provocó lesiones en ambos brazos, lo que obligó a tomar dos ciclistadas con la quirófano, Matthews tiene este logro y se siente “sin palabras” ante su segunda medalla mundialista.
Para el australiano es cierta esta segunda plata. Su esposa es el principal responsable de su motivación para seguir adelante. Y Matthews va a regalar esta plata al que más la merece.
