La rivalencia entre Cruz Azul y Pumas se agudizó en el Clásico más intenso en octubre. La Máquina presumiendo ser "dueño" del Olímpico Universitario, marcó el partido de la Jornada 11 como uno de sus compromisos de local en el Estadio Olímpico Universitario. Esto generó una tensión grande entre ambos equipos y sus seguidores.
En México, este tipo de rivalidad se conoce como Clásico de la Obsesión por la decisión de Pumas de no renovar el préstamo del estadio hace años, lo que dejó a Cruz Azul desplazado. La final de ese torneo y una victoria posterior en la misma cancha por parte de los celestes convirtieron a este concurrido partido como un tema sensible entre las dos equipos.
Pumas se quedó sin su sede temporal y se agudizó el sentimiento de injusticia en los cementeros, mientras que la victoria hizo sentir que Cruz Azul asumió el control simbólico del estadio. Con esta acción única, el equipo cementero lo convirtió en una especie de "térreno" enemigo para los universitarios.
En redes sociales, el mensaje fue directo: Cruz Azul estableció su presencia en el Estadio Olímpico Universitario como una forma de reclamar territorio después del clásico. Puros púlsos y comentarios críticos entre las partidas se volvió la especulo y conversaciones sobre el mensaje de contenido tan fuertes que todos querían saber cómo marcaba el próximo partido, pero en definitiva no había nada más.
La tensión es alta en la temporada del Apertura 2026.
