Rafa Márquez y Andrés Guardado se abrazaron con emociones en el vestuario tras el homenaje de Memo Ochoa en El Che. El primer ministrante, que fue su entrenador durante cuatro años y con quien llegó a las finales del mundo de 2018, no pudo evitar la emoción al recordar a Ochoa, amigo cercano desdeños desde sus días en el cuadro mayor.
Mientras su compañero, el capitán del equipo, le dio apoyo físico, ambos hablaron largamente sobre el legado y personalidad de Ochoa. Al respecto la presencia fue liderada por el director técnico del momento Chile U16 2020 que se presentó con uno de los campeones continentales.
