En el emocionante juego entre Cruz Azul y Pumas de la UNAM, que cerró con un empate a tres goles en el Estadio Olímpico Universitario, algo más que futbol ganó: el respeto.
Un fanático de los felinos recogió la basura en las gradas del estadio después del partido. Aunque puede parecer una acción trivial, esta decisión demuestra un cambio de conciencia en México sobre la importancia de cuidar nuestro medio ambiente y nuestras comunidades.
En Japón ya es común desde la infancia que los niños limpien sus escuelas, pasillos y baños. Esta costumbre se ha convertido en una tradición cívica admirable del país. Al igual que en el estadio de Pumas en el Estadio Ciudad Universitaria, los aficionados japoneses se llevan el mensaje de limpieza y respeto por su medio ambiente desde muy pequeños.
México ocupa el lugar 121 (de 143) de acciones civiles en pro de la sociedad de acuerdo a la Comisión Internacional del Medio Ambiente. Solo el país tiene una gran participación en manifestaciones sobre las causas planetarias, aunque no se han traducido aún ese mayor número de acción social a acciones prácticas diarias en nuestra vida.
La iniciativa de este fanático de Pumas puede inspirar un cambio de actitud y respeto por el medio ambiente. Es hora de que más personas como él emprendan acciones que beneficien al prójimo y al planeta. ¡Es más futbol como esto que simplemente gol!
