Javier Aguirre lleva a cabo un cambio revolucionario en Mestalla: el Valencia deja atrás su banquillo tradicional desde hace más de un siglo. El técnico mexicano se atreve con la jugada, pasando del lado izquierdo donde siempre habían sentado los locales al lado opuesto.
Parece una decisión extraña y ajena a la capacidad ni comodidad. En Mestalla, ambos banquillos tienen igual espacio tanto por asientos como por la capacidad total, sin nada que justifique este cambio que no los gustos personales del técnico.
Este tipo de pasos habían sido probados hace tiempo en Mallorca con el que Aguirre mandaba a esas fezas y ahora vuelve a hacerlo: el Valencia se verá más cercano al árbitro asistente y a sus jugadores ya que su ubicación siempre estaría mirando desde la tribuna antes, lo cual ha causado un pequeño cambio en el sentido de su proximidad donde los futbolistas saldrán del vestuario.
Pero, aquí está una historia particular: este lugar ha pasado más de 100 años y todos los aficionados se han sentido muy identificados con esta tradición. De hecho, esto es como romper un muro que muchos asisten con sus vidas mientras pasan muchas horas viendo el Valencia en Mestalla sin dejar el estadio.
