En el Valencia de Mestalla, el nerviosismo se palpa a más de un nivel por la tensa situación que vivió el equipo en el último partido, especialmente cuando Javier Aguirre y los aficionados del equipo tuco a tiro. Un momento para los técnicos es crucial en un partido importante sobre todo al ser uno de los jugadores fundamentales para alcanzar sus objetivos.
El dueño del Valencia despidió a lo que conocía como su "capítulo" en el fútbol mexicano, a pesar de las buenas campañas y ganancias logradas. Este abandono fue de una manera muy clara para el equipo cuando Aguirre quitteda su puesto sin pronunciar el motivo detrás de esa decisión acertada con la mano del equipo. En ese momento, pareció que el capitán estaba enfadado y descontento en medio de un ambiente apoteó.
El público no quedó ajenínd de ese desentendimiento. Los fans hicieron llegar sus sentimintos al entrenador despedido que aún estuvise presentando su partido. El entusiasmo del fanatismo dio una vuelta a la situación para mostrarle esa descontentación, el sentimento que no le daba paz.
Las cosas llevaron un rumbo en la que los aficionados del equipo lo empujaron desde el estadio hasta llegar al suya y termina enfrentarse físicamente con él y esto ha dejado varios heridos a ambos bandos.
El entrenador de la selección mexicana se esfuerza por explicar, despedirse y dejar claro sus intenciones.
