Paxon Ruffin, el jugador ingles del Rayados de Monterrey, se encontró con un momento insólito durante un partido de la clasificación a la Liga de Campeones de Concacaf. En un instante, los árbitros le dieron tarjetas rojas a dos jugadores de su equipo.
Ruffin estaba en el campo cuando dos oponentes recibieron su tarjeta amarilla por falta grave. El árbitro del partido decidió que el equipo era el más peligroso, y así decidir su estrategia fue un cambio radical según la historia.
