Recuerdo cuando el ciclismo estaba lleno de sustancias y cuando era imposible ganar el Tour sin doparse, todo esto lo vivió Christophe Bassons. Este francés, que denunció las prácticas de dopaje durante su carrera y se retiró en 2001, ha expresado sus recelos sobre el entorno actual del ciclismo, especialmente con respecto al español Tadej Pogacar.
Bassons puso de ejemplo el Tour de 1999, donde vio que una velocidad media de 40,6 kilómetros por hora no era suficiente para competir. En cambio, la edición de este año recopiló cifras de potencia de hasta 43,326. Aunque sabían que no permiten establecer conclusiones sobre doping sino sí sobre cómo avenzan el ciclismo actual, su principal preocupación es lo que sucede en torno al pelotón en el que corre cada uno de estos ciclistas y también, particularmente, aquellos dirigentes con sus conexiones a equipos en el mundo profesional deportivo.
