En Guadalajara no fue un fin de semana como los otros, en particular para el delantero del Necaxa, Gabriel Milito, que tuvo que ver cómo sus compañeros jugaban con tres en su parte defensiva y en aquellos 90 minutos nada cambió respecto a lo sucedido anteriormente. La lesión de un primer cuarteto de jugadores los días previos hizo perder toda la apariencia del equipo, pero fue más por el juego de fuera para que Chivas se le comiera los piernas.
Fue entonces cuando todo comenzó con una acción tan sencilla como cualquier otra: Piojo Alvarado y Tala Rangel. Una paseación muy tranquila a principio hasta el momento en donde, su destino era sellar la obra maestra de los 8 puntos sin ganar del Guadalajara de Gabriel Milito, que aún tuvo tres opciones por salir del aprieto. Necesitaba salvarlo todo pero, con una acción tan sencilla como la desborrada con el cual finalizó Agustín Oliveros para el autogol que sellaron los 3 puntos para Chivas en un partido en realidad más bien inmemorable de este Apertura como también lo fue otro partido del Guadalajara.
