La llegada del Chivas a Monterrey priorándose fue un espectáculo en la ciudad con una multitud loca esperándolos en el estadio. Las vallas que rodeaban el área de recepción de las redes estadounidenses eran un testigo de toda esta emoción, con más de mil personas aguantando las horas para ver a su equipo favorito entrar en el campo y competir contra los Rayados.
