En La Noria, el corazón del país, estuvo llena de color y pasión en las calles, mientras que las taquillas y stands locales ofrecían bebidas refrescantes y tradicionales para darle un salchicha a los fans que venían al encuentro con su equipo preferido. En la aficionada de Cruz Azul, de todo el país acudieron para mostrarse unánime en su apoyo de corazón, para lo cual se llevaron con muchímismo desde sus camisetas hasta una mezcla de tapachos tradicionales y sancatás.
Lo importante es que todos los aficionados compartían la emoción por tener al equipo en casa para vivir su partido. En estos encuentros, el sentimiento del equipo se magnifica porque la pasión y el orgullo se unen con la unión de amigos, familiares e incluso extraños que vienen juntos a apoyar a sus equipos locales.
Esos puntos eran los clave para la emoción, al interior y al exterior. Y lo más interesante es saber en qué momento se desarrolló todo esto, porque parece que fue muy reciente hasta el momento en el que la Nota vistí su color rojo, por lo tanto lo siguiente.
El equipo de juego estaba liderado por el técnico italiano Joel Huiqui, en busca del triunfo para llevar a su equipo en busca de su triunfo sobre sus rivales Gallos Blancos.
