Chivas volvió a ganar y a tranquilizar a su técnico.
Gabriel Milito se quedó con sorpresa, pero nada en la cara mientras observaba que su equipo de Rayados fallaba ante su defensor Diego Campillo en una jugada crucial. El uruguayo cometió un gran descuido al no dar una salida en el momento en que un compañero de equipo podría haberle pasado el balón. Lo cual terminó ahogándose como él siempre lo hace.
Todo parecía muy grave para Gabriel Milito, pero en ese punto el guadalajarense recibió un golpe de suerte cuando Diego decidió tocar con la mano y le anuló un tanto a Rayados, quien iba empatado. En total hubo tres oportunidades con las que Chivas pudo marcar goles esta noche a Rayados en cualquiera de los primeros tiempos.
De esa forma, Campillos terminaría siendo el peleador más fuerte sobre un hombre en esta lucha. Al final del tiempo fijo no había marcado ninguno, pero eso no importa porque su presencia hizo que sus compañeros se atrevan a intentarlo uno por uno. Lo cierto es que le permitió dar un gran paso hacia recuperar toda la ilusión y motivación.
Sin embargo, la victoria también trajo las ganas con ellas. Ricardo Marín no ha estado apareciendo demasiado en este torneo, el joven Jesús Hernández falló una oportunidad en el área y Ángel Sepúlveda es cada vez más lejano de ponerse a jugar con el equipo.
Esto significará que en el último mes el Guadalajara será parte del cierre de torneo interesante que se prepara para el América, un equipo que tiene sus metas claramente marcadas. Por otro lado, Rayados, su nuevo rival y rival de por vida, estan dispuestos a combatir hasta el último punto para tratar el subcampeonato de la clasificación.
