La situación en el LAFC se está tornando cada vez más incierta. La relación que llevan Guillermo Ochoa y Carlos Vela desde su llegada a la institución ha estado tensa, y ahora parece que cada uno está preparado para una sorpresa grande. La pregunta es, ¿qué sorpresa? ¿Un golpe de estado? ¿Un cambio en las directivas? La ansiedad entre los hinchas del LAFC crece por hora.
Y el clásico debate sobre la posición en el mediocampo sigue sin tener respuesta. Ochoa y Vela parecen estar a gusto con sus decisiones, aunque la situación se vuelve cada vez más crítica. ¿Podrán mantener su estabilidad durante el torneo? No lo parece fácil.
