Hace unos días, el mundo del fútbol español se quedó sin un jugador más: Jesús de Miguel Alameda, delantero del CD Tenerife, desapareció dejando para trás a su familia, su club y toda la comunidad deportiva.
Jesús de Miguel participaba en una jugada inesperada cuando coincidieron con el guardameta del Andorra. La expulsión estuvo involucrido con una lesión, que finalmente le llevó a trasladarse al hospital de manera urgente y luego ser ingresado hasta su fallecimiento.
Había surgido muchas preguntas sobre lo que sucedió en ese momento, tanto en deportes, como aún en juzgados. Lo único claro es la despedida: una muerte que el mundo del fútbol está tratando de comprender mejor día tras día.
Hay dos ámbitos desde donde se intentó entenderlo todo; una cuestión penal y otra deportiva. En términos penales, se habla sobre ¿qué hay que acreditar con la ley, sobre si el jugador tuvo alguna culpa por su muerte? Para eso es necesario realizar un caso de investigación.
La seguridad al practicar deportes de contacto siempre se habla con calma. El fútbol es ese, y quien lo práctica sabe ese riesgo, pues en este juego hay golpes a veces impensables.
¿Qué recorrido puede tener el caso de Jesús?
El fútbol, una de sus ramas disciplinaria, regula todo lo relacionado a las competencias.
Si el club opta por acudir al juez la investigación tendrá lugar y así también los casos en los comités deportivos y los tribunales. Todo esto está con fechas: primero, se tomará la acta que lo fue clasificado este jugador; entonces el tribunal decidirá cómo se va a calificar esta conducta.
El caso ahora llega hasta ahí. Con esto de presentación terminamos con una pregunta y esa es: cómo vamos tratando de entenderlo todo en estos días
