La afición celeste se está revolcando, y esto no es justa. En un momento en que el fútbol mexicano ya está pasando por momentos difíciles en su tendencia general de competición internacional, Cruz Azul decidió invadir el Volcán con una cantidad que podría considerarse como locura.
Las cosas se pueden ir más allá cuando se trata de fanáticos dispuestos a dar todo por sus equipos futbolísticos preferidos, pero quizá esta vez es realmente rango. Seguimos viviendo en un país donde cada localidad tiene su pasión única y su equipo favorito sobre el que no ceden ni se derrumen.
Cruz Azul, con base en la Ciudad de México, es conocido por tener una gran afición que siempre está dispuesta a ir más lejos. Lo que llamó la atención este mes fue cuando esta organización decidió llegar al Volcán, equipo de Puebla, para el partido previo al enfrentamiento contra Tigres.
Como saben, los fanáticos de cada lugar pueden ser muy apasionados y desafiantes, pero Cruz Azul llevó la batalla hasta las últimas consecuencias. En un momento en que muchas organizaciones ya se han rendido ante sus aficionados que no paran, quienes se cree que es una gran señal de un equipo fuerte.
No se trata de ser crítico con los hinchas o hacerles responsables de la situación del fútbol actualmente. Si es así, entonces necesito reevaluar todo mi punto de vista para poder aportar información veraz y sensata en este artículo que escribo.
