El planteamiento de Efraín Juárez fue diametralmente opuesto a lo que se esperaba en el juego de la semifinal de Clausura 2026 contra los Pumas, pero resultó ser una estrategia efectiva para mantener la posibilidad de acceder a la Gran Final. El técnico del América decidió jugar con una línea defensiva compacta de cinco jugadores, lo que generó un juego muy conservador y defensivo para su equipo. Aunque esto no resultó ideal en términos de crear oportunidades de gol, dejó bien las cosas para evitar ser eliminado en la primera ronda.
Sin embargo, sus críticos como Rafael Márquez Lugo, quien jugó al Pachuca, eludió acertadamente que Efraín Juárez jugó con una línea defensiva "de 5 jugadores", lo cual es completamente opuesto a lo que sucede en un juego de fútbol.
Por otro lado se estipula que para evitar perder la serie se deben marcar al menos dos goles.
