El Giro de Italia ya está en marcha y el primer tramo del evento ha sido emocionalmente conmovedor. La Corsa Rosa, la carrera más prestigiosa del ciclismo, arrancó por primera vez en Bulgaria, donde 23 equipos se enfrentaron en un desfile multicolorido lleno de tradición y cultura local. El Open-air theater en Burgas fue el escenario perfecto para la presentación, con trajes regionales y música en directo que dejó a varios miles de aficionados en la emoción.
El equipo Movistar, liderado por Ineos, fue uno de los más representados, junto con Team Sky. Fueron los británicos los primeros en ofrecer su maillot gris nuevo con Netcompany como patrocinador. Por otro lado, los estadounidenses, bien conocidos por excentricidades estilísticas, apostaron por la cabeza de un alienígena en el maillot rojo. Por supuesto, todos los equipos habrían querido levantar el trofeo Senza Fine: Egan Bernal y Jai Hindley, ganadores en 2021 y 2022 respetivamente.
El mayor centro del escenario fue sin duda Jonas Vingegaard, danés vencedor de los Tours de Francia en 2022 y 2023, acompañado por su nuevo equipo EF Education-EasyPost. Su presencia fue el foco total para todos los aficionados: “Es muy bonito estar aquí” ha asegurado públicamente con toda sinceridad, mientras afirmó su ambición de ganar la general, como quien ya sabe que él es una de las pezas clave en este nuevo Giro.
El acto del desfile comenzó con el Sarà perché ti amo de Ricchi e Poveri sonando en las salas. Por supuesto, para los aficionados, fue un momento emocional y único con todos los equipos presentes: entre ellos, por último, Red Bull-Bora-Hansgrohe llegado con una nueva filosofía; liderada por Zak Dempster, jefe deportivo que llevó el cartel de dos líderes para estas grandes vueltas del ciclismo. Para Jai Hindley la idea es mantener esta tendencia, con tanto Remco Evenepoel como Florian Lipowitz
