La comunidad futbolística mexicana está de luto con la muerte de Manuel Lapuente, una figura clave en el deporte nacional. Este exjugador y entrenador es recordado como uno de los más grandes en la historia del balompié por su legado en los clubes y la Selección Mexicana, donde hizo historia al llevar al Tricolor a ganar la Copa Confederaciones en 1999. Tras el reciente empate entre León y Pumas, el técnico de León, Ignacio Ambriz, quien fue discípulo de Lapuente, expresó su profunda tristeza y rindió homenaje al fallecido en la conferencia de prensa.
Ambriz comenzó su intervención enviando condolencias a la familia de Lapuente y compartió que lo consideraba un maestro que impactó su vida tanto en lo personal como en lo profesional. Mencionó lo difícil que fue recibir la noticia de su fallecimiento y recordó con nostalgia el tiempo que jugó bajo su dirección en el Necaxa, donde lograron ganar dos campeonatos en el 94-95 y 95-96. Las palabras de Ambriz fueron sinceras y cargadas de emoción, reflejando el respeto que le tenían no solo él, sino muchos en el ámbito futbolístico.
Lapuente dejó su marca en equipos como Puebla y América, donde logró campeonatos en momentos críticos, y es muy querido por las aficiones de estos clubes. Sus logros y su legado perduran, dejando una herencia que sigue inspirando a nuevas generaciones en el fútbol. En definitiva, la noticia de su fallecimiento resuena fuertemente en el corazón de los aficionados, ya que no solo se pierde a un gran entrenador, sino a una leyenda del deporte mexicano.
