La final del Apertura 2026 ya está dando de qué hablar, y no precisamente por lo que pasó en la cancha, sino por una polémica que surgió en el primer tiempo del partido entre Tigres y Toluca. En este encuentro, los Tigres estaban enrachados, pero todo cambió cuando Bruno Méndez, defensa del Toluca, cometió una falta dentro del área sobre Jesús Ángulo, delantero de los felinos. Se dice que Méndez lo empujó y hasta le pisó el pie justo cuando el jugador tigre intentaba hacer contacto con el balón.
Marco Ortiz Nava, el árbitro del encuentro, decidió no sancionar la falta a pesar de las protestas de los jugadores de Tigres y el hecho de que muchos, incluido el exárbitro Fernando Guerrero, consideran que fue un claro penal. Esto puso en tensión el ambiente en el estadio y dejó a los aficionados tigres enojados, ya que se sienten perjudicados por la decisión arbitral.
La relevancia de esta jugada radica no sólo en el impacto del momento, sino en cómo decisiones como esta pueden afectar el rendimiento del equipo y el rumbo del campeonato. Con un árbitro que no está al tanto de las decisiones cruciales, la final podría tomar un giro inesperado, y más ahora que los partidos son de ganar o morir. Sin duda, todos estarán atentos a lo que pueda suceder en el segundo partido y cómo los Tigres lidiarán con esta controversia.
