En un trágico suceso ocurrido en el Estadio Ciudad Universitaria durante el partido de la Jornada 15 entre Cruz Azul y Monterrey, se reportó la muerte de un aficionado que, según versiones, fue identificado como Rodrigo Mondragón, un seguidor de La Máquina. Esto sucedió justo al finalizar el encuentro. Las autoridades confirmaron el deceso en el estacionamiento del estadio, pero no brindaron detalles claros sobre las circunstancias que llevaron a su muerte.
Por lo que se sabe, los familiares y amigos de Rodrigo aseguran que fue detenido por elementos de seguridad de la UNAM y llevado a una camioneta, donde le propinaron una golpiza. Además de él, otras dos personas también habrían sido agredidas por los mismos motivos. Lo más alarmante es que Rodrigo falleció en ese momento, y su familia no fue alertada hasta varias horas después, cuando la Fiscalía de la Ciudad de México confirmó el incidente.
Este tipo de violencias en eventos deportivos son un recordatorio doloroso de los problemas que enfrenta el ambiente del fútbol en México, donde la seguridad y el bienestar de los aficionados deben ser prioridad. Este caso está generando indignación y llama la atención sobre la necesidad de mejorar las medidas de seguridad y los protocolos en los estadios para evitar que situaciones así se repitan.
Es una situación muy seria que no solo afecta a la familia de Rodrigo, sino que también pone en evidencia una problemática mayor en el ámbito del deporte y la seguridad pública en el país.
