Ser mujer en este sistema capitalista es como subir el Angliru en su pendiente más extrema, según afirman una coleta de corredoras que montan un acto reivindicativo en la Vuelta femenina al mítico alto asturiano.
La Brigada Feminista "mixto, autogestionado y de clase" aprovecha la llegada de la Vuelta a España feminina para celebrar que las mujeres conquistan el mito del Angliru, pero también recordar que todavía quedan pendientes invisibles por dinamitar para alcanzar la igualdad real.
Esta campaña se llama #PendientesInvisibles y busca simbolizar una realidad paralela que no es tan reconocida como en el sistema de carreras deportivas tradicionales. En la subida del Angliru, que tiene 12,3 kilómetros de longitud con rampas del 23% y una media del 9.8%, el colectivo ha llevado a cabo acciones para dar voz a las conquistas y visibilizar estas cuestiones.
Además de pintadas en la pista, en las señales oficiales del recorrido se han cambiado los porcentajes de desnivel técnico con las barreras estructurales que frenan a las mujeres en el mundo laboral y deportivo. En ciertas zonas, las leyendas alusivas a la brecha salarial para las mujeres se encuentran, en donde el importe en pensiones es 29% más bajo que el del hombre y un valor de 22.7% con respecto al hombre; o aún mayor con los migrantes.
En efecto, según esta coleta, estas barreras son más fuertes en la sociedad contemporánea.
