La jugada polémica del VAR contra el Atlas es un tema candente que ya generó mucha controversia entre los aficionados al fútbol y muchos expertos de la categoría.
Este martes en el Estadio Azteca, Katia Itzel García conoció a su compañera de arbitraje como una silbante cruel. Durante el partido entre Cruz Azul y Atlas por los cuartos de final, se genero una situación polémica en la cancha luego que Omar Campos no marco ningún penalty a favor del Atlas tras haber pego la mano en el pelotín, al momento donde una decisión grave se tomó para determinar si con una falta se debía penalizar al marcador igualado a cero. Gustavo Ferrareis realizó un disparo desde fuera de línea y con esto se estaba dispuesto a recibir un lanzamiento penal con la intención de sacar ventaja y con la posibilidad de reorganizar su marca, pero esta decisión fue remitida a la arbitra central, Katia Itzel García.
Desafortunadamente para las autoridades del fútbol femenino, la decisión que tomó fue errada. La jugadora se enteró de que un pego se había originado en el minuto 30, cuando Omar Campos peguó la mano al esferico intentando esquivar una falta o una posible penalty contra sus delanteros del Cruz Azul y que esto sucedió mientras la arbitra tomó contacto con el VAR.
Especialmente lo polémico fue porque una vez que se vio la imagen de Omar Campos donde había una marca en su mano, tuvieron que tomar la decisión de no marcar penales al cuadro local pero luego su arbitra central opto por revisar esto utilizando los recursos del VAR.
El VAR le indicó luego a Katia Itzel García que la "mano fue deliberada" y así decidió dar a Atlas la oportunidad de obtener una penalización en la cancha a mediados del primer tiempo. Después de eso, el juego sigue con todas sus acciones regulares sin problemas.
No obstante su decisión de revisar la jugada inicial fue correcta, por ser su función dar información objetiva y justa, sin embargo su error fue no detectarla
