La afición de Monterrey se está haciendo escuchar, y con mantas, eso sí.
En Estados Unidos, el deporte es como parte de la misma cosa; no es para el público.
La liga mexicana del Clausura 2026 ha sido, en conjunto, un desastre. Los Rayados fueron eliminados en ConcaChampions, que, al menos tiene cierta representatividad; luego, han sumado varios fracasos, y la afición se está haciendo escuchar. ¡No están de por sí!
Para el equipo regio no es para la gente que gana y va a pasearse como campeones: ganar no todo el tiempo.
Los dirigentes deben ponerse al día: ya les han mostrado los carteles, ahora les van a dejar manchas en el estadio y con sus productos vendedidos. Aunque losRayados, de mano a mano, han logrado dar el apoyo que les pedían: la gente va a dejar que sus dirigentes se arrepientan por haberlos desanimado.
Las mantas no eran para el juego de ayer; no eran para las acurrucadas con la TV; eran más bien una invitación para los dirigentes en la cancha. ¡Hasta el apodo le dale sentido!
El caso de Lucas Ocampo fue el nudo de la racha negativa que sacudió al equipo.
Y los dirigentes fueron inexactos con la política que es tan llamativa.
Si el equipo vuelve en las últimas fechas, se hará lo necesario para no salirse ya solo 5 veces; pero esta vez: serán ganadoras.
