La española Paula Blasi se libera en el vento.
Hasta ahora, Paula Blasi había perdido confianza en sí misma durante la primera semana del Tour de Francia y estaba luchando por encontrar su sitio dentro del equipo. Pero después de una etapa intensa y exigente en Mont Ventoux, donde terminó quinta y se sorprendió volviendo a sentirse ella misma, todos los indicadores señalan que Blasi está listo para la traca final: las carreras agresivas.
Blasi recuperó su mejor versión en el punto de inflexión definitivo de Paula Blasi, con solo dos segundos detrás de Marlen Reusser y así se dio cuenta de que tenía un buen punto sin perder ni una pulgada del grupo favorito. Con un gran desaire, la española se aseguró de mantenerse en el grupo, demostrando ser una realidad a nivel mundial con su rendimiento físico a través de una montaña que puede superar los ocho kilómetros, hasta seis kilómetros al 7.6%.
Y eso sí cambia algo la clasificación - Blasi, es séptima, pero se distanció un poco, por 4:32 minutos. Pero si miramos hacia las siguientes dos etapas del Tour que van a tener menos desnivel como ascensión en cada una 1.420 metros de denivel. En el caso del día de hoy, solo tuvieron que pasar unos cientos de metros y ya están en la línea general: hay Blasi por la séptima plaza y Kerbaol al sexto lugar. Y eso sigue siendo su segunda oportunidad para tomar iniciativa.
Eso hace pensar en cómo los próximos dos días se seguirán desenrollando con todas esas corredoras de entre las ocho primeras, por lo que es bastante posible que logren plantear una estrategia agresiva y llevar eso a cabo. De esa manera, Blasi podría descubrir hasta dónde puede llegar por esta noche y tener la posibilidad de quedar allá el podio.
Con un nuevo desafío del día siguiente cuando se enfrentarán las velocistas con un circuito de llana 171 kilómetros de distancia y que tiene una penúltima etapa que son dos tercios menos que lo normal.
